Incidencia
15-20%
de leucemias en adultos
Cromosoma Ph
>95%
BCR-ABL positivo
Imatinib
1ª línea
TKI de 1ª generación
Respuesta molecular
PCR (MR4.5)
suspensión de TKI

¿Qué es? Leucemia mieloproliferativa crónica

La Leucemia Mieloide Crónica (LMC) es una neoplasia mieloproliferativa caracterizada por la presencia del cromosoma Philadelphia (Ph) y la fusión del gen BCR-ABL, que codifica una tirosina quinasa constitutivamente activa. Representa el 15-20% de las leucemias en adultos. Los inhibidores de tirosina quinasa (TKI) han revolucionado el tratamiento, convirtiendo una enfermedad mortal en una condición crónica manejable [8].

La LMC es un modelo de éxito en oncología de precisión. El descubrimiento del cromosoma Philadelphia y el desarrollo de imatinib, el primer inhibidor de tirosina quinasa, transformó el pronóstico de la enfermedad: la supervivencia a 10 años pasó de <20% a >85% con TKI. Hoy, los pacientes pueden lograr respuestas moleculares profundas (MR4.5) e incluso suspender el tratamiento en casos seleccionados (suspensión libre de tratamiento - TFR) [8].

— Guías ESMO 2025, NCCN 2026

Epidemiología

Edad media al diagnóstico: 55-65 años. Ligero predominio masculino (1.2:1). Factores de riesgo: exposición a radiación ionizante (único factor establecido). Sin predisposición genética familiar [8].

Cromosoma Philadelphia

Translocación recíproca t(9;22)(q34;q11). Presente en >95% de los casos. Produce la fusión BCR-ABL, una tirosina quinasa constitutivamente activa que promueve la proliferación celular [8].

Fases de la Enfermedad Crónica, Acelerada, Blástica

Fase Crónica (FC)

Blastos en sangre y MO <10%. Asintomático o síntomas leves. Responde bien a TKI. Pronóstico excelente [8].

Blastos <10%

Fase Acelerada (FA)

Blastos 10-19% en MO o sangre. Basófilos ≥20%, trombocitopenia. Peor respuesta a TKI [8].

Blastos 10-19%

Crisis Blástica (CB)

Blastos ≥20% en MO o sangre. Infiltración extramedular (linfadenopatía, hepatoesplenomegalia). Similar a LMA o LLA [8].

Blastos ≥20%

Clasificación de Sokal (pronóstico en fase crónica):

Estratifica el riesgo según: edad, tamaño del bazo, recuento de plaquetas, blastos en sangre. Bajo riesgo, intermedio, alto riesgo. Guía la elección de TKI [8].

Respuesta al Tratamiento Hematológica, citogenética, molecular

Tipo de respuestaDefiniciónEvaluaciónObjetivo temporal
Hematológica completa (RHC)Hemograma normal, sin blastos, sin esplenomegaliaBiometría, examen físico3-6 meses
Citogenética mayor (CCyR) 0% metafases Ph+ en médula ósea Cariotipo / FISH 12 meses
Molecular mayor (MMR - MR3) BCR-ABL/ABL ≤0.1% (escala internacional) PCR cuantitativa 12-18 meses
Molecular profunda MR4.5 BCR-ABL ≤0.0032% (log 4.5) PCR cuantitativa >24 meses

Suspensión libre de tratamiento (TFR):

Pacientes en respuesta molecular profunda estable (MR4.5) por ≥2 años pueden intentar suspender TKI. Estudios (EURO-SKI, STIM) muestran que ~50% mantienen respuesta. Requiere vigilancia molecular estrecha [8].

Diagnóstico Biometría, médula ósea, genética

Pruebas diagnósticas [8]:

  • Biometría hemática (hemograma): Leucocitosis (frecuentemente >100,000/mm³), trombocitosis, basofilia, eosinofilia. Presencia de todas las etapas de granulopoyesis.
  • Aspirado de médula ósea: Hipercelularidad, hiperplasia granulocítica, blastos según fase. Cariotipo para detectar cromosoma Ph.
  • FISH: Detecta fusión BCR-ABL. Rápido y sensible.
  • PCR cuantitativa (RQ-PCR): Mide niveles de transcripción BCR-ABL. Esencial para monitorización de respuesta molecular y EMR.
  • Estudio de mutaciones (secuenciación): Detecta mutaciones en el dominio quinasa de ABL que confieren resistencia a TKI (T315I, entre otras) [1].

Tratamiento Actualizado 2025-2026

Inhibidores de Tirosina Quinasa (TKI) - 1ª línea [8]:

Imatinib

400 mg/día. 1ª generación, histórico. CCyR 80-85% a 12 meses. Menos potente que TKI de 2ª generación, pero mejor perfil de toxicidad [8].

TKI 1ª gen

Dasatinib

100 mg/día. 2ª generación. Mayor potencia. Activo contra la mayoría de mutaciones excepto T315I. Riesgo de derrame pleural [8].

TKI 2ª gen

Nilotinib

300 mg cada 12h. 2ª generación. Mayor potencia. Riesgo de eventos vasculares, prolongación QT [8].

TKI 2ª gen

Bosutinib

400 mg/día. 2ª generación. Activo contra la mayoría de mutaciones. Toxicidad gastrointestinal [8].

TKI de 3ª generación (enfermedad resistente) [1][8]:

Ponatinib

Único TKI activo contra mutación T315I (resistente a imatinib, dasatinib, nilotinib). Riesgo de eventos arteriales [1].

TKI 3ª gen

Trasplante de precursores hematopoyéticos (TPH)[8]:

TPH alogénico

Indicado en crisis blástica, fallo a ≥2 TKI, mutación T315I sin ponatinib. Única opción curativa pero con alta morbilidad [8].

TKIGeneraciónDosisMutaciones activasEfectos adversos principales
Imatinib1ª400 mg/díaMayoríaEdema, calambres, fatiga
Dasatinib2ª100 mg/díaMayoría (no T315I)Derrame pleural, mielosupresión
Nilotinib2ª300 mg c/12hMayoría (no T315I)Eventos vasculares, QT prolongado
Ponatinib3ª30-45 mg/díaTodas (incluye T315I)Eventos arteriales, hipertensión

Novedades 2025-2026:

✔ Asciminib: primer TKI que se une al sitio de miristilo de ABL (no competitivo con ATP). Activo en mutaciones resistentes, incluyendo T315I.
✔ Suspensión libre de tratamiento (TFR): criterios más amplios.
✔ Nuevas estrategias de de-escalación de dosis en respuesta profunda [1][8].

Pronóstico y Seguimiento Monitorización molecular de por vida

>85%
SV10 años con TKI (FC)
80-90%
CCyR a 12 meses (TKI 2ª gen)
50-70%
MMR a 12 meses (TKI 2ª gen)
~50%
TFR exitoso tras suspensión

Factores pronósticos [8]:

  • Fase al diagnóstico: Fase crónica > acelerada > blástica.
  • Score de Sokal: Bajo riesgo mejor pronóstico.
  • Respuesta molecular: MMR a 12-18 meses asociado a mejor supervivencia.
  • Mutaciones de resistencia: T315I asociada a resistencia a imatinib, dasatinib, nilotinib.

Seguimiento recomendado (ELN/NCCN) [9]:

  • Durante tratamiento activo: Biometría cada 1-3 meses. PCR cuantitativa cada 3 meses.
  • Respuesta estable: PCR cada 3-6 meses indefinidamente.
  • Cariotipo / FISH: Cada 6-12 meses hasta lograr CCyR.
  • Estudio de mutaciones: Ante pérdida de respuesta o fallo a TKI [9].
  • Seguimiento a largo plazo: Evaluación de efectos adversos de TKI (cardiovasculares, pulmonares, metabólicos) [8].

Preguntas Frecuentes

¿Cuáles son los síntomas de la LMC?

En fase crónica, muchos pacientes son asintomáticos y se diagnostican incidentalmente por leucocitosis. Los síntomas pueden incluir: fatiga, pérdida de peso, sudoración nocturna, fiebre, dolor en hipocondrio izquierdo (por esplenomegalia), saciedad precoz. En fase acelerada o blástica, los síntomas son más graves: fiebre persistente, sangrados, infecciones, dolor óseo [8].

¿Qué es el cromosoma Philadelphia y por qué es importante?

El cromosoma Philadelphia es una translocación t(9;22) que produce el gen de fusión BCR-ABL, una tirosina quinasa constitutivamente activa que promueve la proliferación descontrolada de células mieloides. Está presente en >95% de los pacientes con LMC. Es la diana terapéutica de los inhibidores de tirosina quinasa (imatinib, dasatinib, nilotinib, ponatinib). La monitorización de BCR-ABL por PCR es esencial para evaluar respuesta y detectar resistencia [8].

¿Qué son los TKI y cuál es su efectividad?

Los inhibidores de tirosina quinasa (TKI) son fármacos orales que bloquean la actividad de BCR-ABL. Han transformado el pronóstico de la LMC: supervivencia a 10 años >85% en fase crónica. Imatinib (1ª generación) es el histórico. Dasatinib, nilotinib, bosutinib (2ª generación) son más potentes y logran respuestas más rápidas. Ponatinib (3ª generación) es activo contra la mutación T315I, resistente a otros TKI [1][8].

¿Qué es la respuesta molecular y cómo se monitoriza?

La respuesta molecular se mide por PCR cuantitativa para detectar transcripción BCR-ABL. Respuesta molecular mayor (MMR o MR3): BCR-ABL ≤0.1% (log 3). Respuesta molecular profunda MR4.5: BCR-ABL ≤0.0032% (log 4.5). Se monitoriza cada 3 meses durante el tratamiento. Pacientes con MR4.5 estable por ≥2 años pueden intentar suspender TKI (suspensión libre de tratamiento - TFR), con éxito en ~50% de los casos [8].

¿Cuál es el pronóstico de la LMC?

El pronóstico es excelente en pacientes diagnosticados en fase crónica: supervivencia a 10 años >85% con TKI, cercana a la población general. La fase acelerada y crisis blástica tienen peor pronóstico, pero con TKI de 2ª/3ª generación y trasplante se pueden lograr respuestas. El score de Sokal (bajo, intermedio, alto riesgo) ayuda a estratificar el pronóstico. La respuesta molecular es el factor predictivo más importante [8].

¿Qué seguimiento necesito durante el tratamiento?

El seguimiento es de por vida. Durante tratamiento activo: biometría cada 1-3 meses, PCR cuantitativa cada 3 meses. Respuesta estable: PCR cada 3-6 meses indefinidamente. Se debe monitorizar efectos adversos de TKI: función cardíaca (nilotinib, ponatinib), función pulmonar (dasatinib), perfil lipídico y glucosa. En pacientes que suspenden TKI (TFR), se requiere PCR mensual durante el primer año para detectar recaída temprana [9].