Incidencia
5-10%
cánceres hepatobiliares
Colelitiasis
80-90%
principal factor de riesgo
Sexo femenino
3-4:1
más frecuente en mujeres
Diagnóstico incidental
30-50%
post-colecistectomía

¿Qué es? Cáncer de la vesícula biliar

El cáncer de vesícula biliar es una neoplasia maligna que se origina en el epitelio de la vesícula biliar. Es el cáncer más frecuente del tracto biliar y el quinto cáncer gastrointestinal en frecuencia. Es un tumor agresivo con mal pronóstico debido a diagnóstico tardío, aunque los hallazgos incidentales tras colecistectomía por colelitiasis permiten tratamientos curativos [8].

La colelitiasis crónica es el principal factor de riesgo, presente en el 80-90% de los casos. La vesícula en porcelana (calcificación de la pared) confiere un riesgo de cáncer del 10-20%. El diagnóstico suele ser incidental tras colecistectomía por colelitiasis (30-50%). La cirugía radical (colecistectomía extendida con resección hepática y linfadenectomía) es el único tratamiento curativo en estadios tempranos [8].

— Guías ESMO 2025, NCCN 2026

Adenocarcinoma

>90% de los casos. Subtipos: papilar, tubular, mucinoso, de células en anillo de sello. El papilar tiene mejor pronóstico [8].

Epidemiología

Mayor incidencia en Chile, Bolivia, India, Corea y Japón. Relación mujer:hombre 3-4:1. Pico incidencia 60-70 años. Alta mortalidad (>80% en estadios avanzados) [8].

Factores de Riesgo Inflamación crónica y litiasis

Colelitiasis crónica

Principal factor de riesgo (80-90%). Inflamación crónica de la mucosa → metaplasia → displasia → carcinoma. Mayor riesgo con litiasis de gran tamaño (>3 cm) y duración >20 años [8].

80-90%

Vesícula en porcelana

Calcificación de la pared vesicular. Riesgo de cáncer del 10-20%. Se recomienda colecistectomía profiláctica [8].

Riesgo 10-20%

Sexo femenino

3-4 veces más frecuente en mujeres. Asociado a mayor incidencia de colelitiasis y factores hormonales [8].

3-4:1

Anomalías pancreatobiliares

Unión pancreatobiliar anómala. Reflujo de jugo pancreático → inflamación crónica. Riesgo aumentado [8].

Obesidad / Diabetes

Asociados a mayor incidencia de colelitiasis y síndrome metabólico. Factores de riesgo independientes [8].

Infección por Salmonella / Helicobacter

Asociación epidemiológica. Posible mecanismo inflamatorio [8].

Lesión precursora: Displasia de la vesícula biliar

La displasia (bajo y alto grado) es la lesión precursora del cáncer de vesícula. El diagnóstico incidental de displasia en pieza de colecistectomía requiere re-resección (colecistectomía extendida) si hay alto riesgo de carcinoma residual [8].

Diagnóstico y Estadificación TNM / AJCC 8ª edición

Pruebas diagnósticas:

  • Ecografía abdominal: Primera aproximación. Engrosamiento de la pared, masa intraluminal, litiasis [8].
  • TC con contraste: Evalúa extensión local, invasión hepática, afectación ganglionar y metástasis [8].
  • RMN / Colangio-RM: Mejor evaluación de invasión biliar y vascular [8].
  • PET-TC: Útil para estadificación y detección de metástasis ocultas [8].
  • Marcadores tumorales: CA 19-9 (elevado en 60-80%), CEA. No específicos [8].
  • Biopsia: Por ecoendoscopia (EUS) o percutánea si irresecable [8].

Estadificación TNM (AJCC 8ª edición) [8]:

32
EstadioDescripciónTratamiento principal
I (T1 N0)Tumor invade lámina propia (T1a) o muscular (T1b)Colecistectomía simple (T1a) o extendida (T1b) [8]
II (T2 N0)Tumor invade tejido conectivo perimuscularColecistectomía extendida + linfadenectomía [8]
III (T3 N0 / T1-3 N1)Invasión serosa o hígado, o ganglios regionales positivosCirugía radical + quimioterapia adyuvante [8]
IV (T4 any N / any T N2 M0 / M1)Invasión de estructuras adyacentes, ganglios distantes o metástasisQuimioterapia paliativa ± radioterapia [8]

Manejo del cáncer incidental:

Cuando se diagnostica cáncer de vesícula tras colecistectomía simple, se debe realizar reevaluación con TC/RMN y considerar re-resección (colecistectomía extendida) en estadios T1b o mayor para lograr márgenes R0 y linfadenectomía [8].

Tratamiento Actualizado 2025-2026

Tratamiento curativo [8]:

Colecistectomía simple

Suficiente para T1a (invasión lámina propia). No requiere resección hepática ni linfadenectomía [8].

T1a

Colecistectomía extendida

Resección de lecho hepático (segmentos IVb/V) + linfadenectomía. Indicada en T1b, T2, T3 resecables [8].

Estándar curativo

Terapia adyuvante [8]:

Capecitabina

Basado en extrapolación de colangiocarcinoma (estudio BILCAP). Indicada en estadios II-III resecados. 6 meses de tratamiento [8].

Adyuvante

Enfermedad avanzada [1][8]:

Quimioterapia

Gemcitabina + cisplatino (estándar). Esquemas similares a colangiocarcinoma. Supervivencia mediana 11-12 meses [8].

Estándar

Terapias dirigidas

HER2 amplificación (5-10%): trastuzumab. FGFR2 fusiones (raro). MSI/dMMR (5%): inmunoterapia [1][8].

Inmunoterapia

Pembrolizumab en MSI/dMMR. En investigación combinaciones con quimioterapia [1].

Novedades 2025-2026:

✔ Perfil molecular: HER2, FGFR2, MSI, IDH1, BRAF V600E en investigación.
✔ Nuevas combinaciones de inmunoterapia en primera línea (similar a colangiocarcinoma).
✔ Terapias dirigidas en desarrollo para mutaciones específicas [1][8].

Pronóstico y Seguimiento Depende del estadio y resecabilidad

>90%
SV5 años T1a resecado
70-80%
SV5 años T1b resecado
40-60%
SV5 años T2 resecado
10-20%
SV5 años avanzado

Factores pronósticos [8]:

  • Estadio TNM: El factor más importante.
  • Resección R0: Márgenes negativos asociados a mejor supervivencia.
  • Profundidad de invasión: T1a mejor pronóstico que T1b.
  • Biomarcadores: HER2 amplificado (posible terapia dirigida).
  • Localización del tumor: Tumores en fondo vesicular tienen mejor pronóstico que en cuello.

Seguimiento recomendado [9]:

  • Primeros 2 años: Evaluación clínica y CA 19-9 cada 3-4 meses. TC cada 4-6 meses.
  • Años 3-5: Evaluación cada 6 meses. TC anual.
  • Más allá de 5 años: Seguimiento anual.
  • Imágenes: TC toracoabdominopélvico para evaluar recurrencia local y metástasis hepáticas/peritoneales [9].
  • CA 19-9: Útil si elevado basalmente [9].

Preguntas Frecuentes

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de vesícula biliar?

En etapas tempranas suele ser asintomático y se descubre incidentalmente. En etapas avanzadas: dolor en hipocondrio derecho, pérdida de peso, ictericia (por obstrucción biliar), masa palpable, náuseas y vómitos. La ictericia es un signo tardío que indica invasión de la vía biliar [8].

¿Qué es la vesícula en porcelana y por qué es un factor de riesgo?

La vesícula en porcelana es una condición en la que la pared de la vesícula biliar se calcifica, generalmente como consecuencia de inflamación crónica. Confiere un riesgo de cáncer de vesícula del 10-20%. Se recomienda colecistectomía profiláctica en pacientes con vesícula en porcelana para prevenir la transformación maligna [8].

¿Cómo se maneja un cáncer de vesícula descubierto incidentalmente?

Cuando se diagnostica cáncer de vesícula tras una colecistectomía simple por colelitiasis, se debe realizar reevaluación con TC/RMN para estadificación. En T1a (invasión lámina propia), la colecistectomía simple es suficiente. En T1b o mayor, se recomienda re-resección (colecistectomía extendida) con resección del lecho hepático (segmentos IVb/V) y linfadenectomía para lograr márgenes R0 [8].

¿Qué tratamiento existe para el cáncer de vesícula avanzado?

En enfermedad avanzada o metastásica, el tratamiento es sistémico. El estándar es gemcitabina + cisplatino (similar a colangiocarcinoma), con supervivencia mediana de 11-12 meses. En pacientes con mutaciones diana (HER2 amplificado, MSI/dMMR, FGFR2), se pueden usar terapias dirigidas (trastuzumab, pembrolizumab) [1][8].

¿Cuál es la diferencia entre cáncer de vesícula y colangiocarcinoma?

Ambos son cánceres del tracto biliar pero con diferente origen. El cáncer de vesícula se origina en la vesícula biliar, mientras que el colangiocarcinoma se origina en los conductos biliares (intrahepáticos, perihilares o distales). Tienen diferentes factores de riesgo (colelitiasis vs colangitis esclerosante primaria) y diferentes abordajes quirúrgicos (colecistectomía extendida vs hepatectomía con resección biliar) [8].

¿Qué seguimiento necesito después del tratamiento?

El seguimiento es prolongado debido al riesgo de recurrencia. Primeros 2 años: evaluación clínica y CA 19-9 cada 3-4 meses, TC cada 4-6 meses. Años 3-5: evaluación cada 6 meses, TC anual. Más allá de 5 años: seguimiento anual. Las recurrencias pueden ser locales, hepáticas o peritoneales. En pacientes con enfermedad avanzada en tratamiento sistémico, TC cada 2-3 meses [9].